Colectivo Reacción Animal

Colectivo animalista, Antofagasta-Valparaiso, Chile.

domingo, julio 24, 2005

No a los circos con animales

Extraido de el Mercurio de Antofagasta (un monton de hijos de puta)

La función acaba de comenzar. Las luces y risotadas de los payasos encandilan a niños y adultos. Es la magia del circo y el ánimo al interior de la carpa está a full. Los aplausos, la música y los gritos de los menores conforman un marco de perfecta alegría, gentileza del espectáculo de turno.
Pero no todos lo están pasando bien. A sólo metros del show, animales salvajes esperan su turno de actuar: son leones, elefantes, osos y monos encerrados en pequeñas e incómodas jaulas. Y pese a ser las “grandes atracciones”, no sólo viven en malas condiciones, sino que en muchos casos crueles.
Esta escena se repite en la mayoría de los circos que visitan Antofagasta. Sólo basta acercarse a ellos para comprobar de primera fuente que los leones están estresados y mal cuidados. En todo caso, no siempre ocurre así, ya que hay espectáculos en que estos animales deslumbran por su belleza. Pero para las organizaciones de defensa de los animales da lo mismo si el pelaje está brilloso o no, o si el animal está gordo o flaco. Para ellos, ya tener especies salvajes en cautiverio para montar un show es directamente maltrato.
“El maltrato no sólo es golpear cruelmente a los animales, también lo es tenerlos encerrados todo el día, lejos de su hábitat natural, sometidos a rutinas estresantes como entrenamientos, golpes y castigos”, afirma Patricia Cocas, presidenta de Pro Animal Chile, una organización que agrupa a 50 asociaciones de defensa de los animales de todo Chile.

LEONES AL ACECHO
En Antofagasta, el polémico tema de los circos se reactivó con el ataque a una menor por parte de la leona Giovanka del The Ringlins Brother Circus y con el escape de dos leones del circo Español en las cercanías de Quillagua, los que fueron atrapados tras siete horas de ardorosa persecución.
Aunque ambos circos sostienen que fueron hechos aislados, se levantan voces que aseguran que el ataque de Giovanka -una leona de tres años de edad y con mirada extraviada- es consecuencia de los malos cuidados y deficientes medidas de seguridad en torno a los enormes felinos.
“Como los leones están todo el día encerrados en pequeñas jaulas, sin posibilidad de movimiento, sin ejercicios, acumulan un ácido láctico, el que les duele y los pone agresivos”, argumenta Pamela Sepúlveda, asesora de la Corporación por la Protección y Bienestar de los Animales (Coproba).
En el circo Ringlins prefieren no comentar el episodio, aunque aseguran que Giovanka y los otros cuatro leones con los que cuenta el espectáculo itinerante están en buenas condiciones y bien cuidados. Claro que esta afirmación es bastante relativa, si se considera que la leona permanece todo el día –excepto para la función- en una jaula de 2 metros de largo por uno de ancho, y los otros cuatro felinos ocupan un carro de 5 por 2 metros, sin espacio alguno para caminar y menos para distraerse o jugar. Algo muy lejos de lo recomendado (ver recuadro).
En el caso de Néron y César -los leones que se fugaron luego que su carro volcara-, tras ser atrapados fueron llevados a Iquique, donde volvieron a su celda. Según los administradores del circo Español, “están bien”.

“INVITADOS DE HONOR”
En nuestro país existe el Sindicato de Artistas Circenses de Chile, que agrupa a más de 160 circos. Ellos se han comprometido a cuidar como "invitados de honor" a los animales amaestrados que deben "trabajar" en los diferentes espectáculos.
En materia de control, los circos deben respetar las leyes sobre maltrato animal y las disposiciones que el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) establece en cuanto al origen, traslado y condiciones de cautiverio de los animales. De hecho, cada vez que un circo llega a la ciudad, debe declarar ante el SAG los animales que trae y presentar los documentos que certifiquen su legalidad.
La norma establece obligaciones sanitarias y alimenticias para el óptimo cuidado de estos animales silvestres, por lo que deben contar con atención veterinaria regular y dietas especiales según la especie, peso y su estado.
También se estipula que las jaulas donde permanecen los ejemplares deben ser acordes a éstos y que además cuenten con separaciones para impedir un acercamiento con las personas y así evitar accidentes, como el que afectó a la menor antofagastina.
Sin embargo, los grupos de defensa animal aseguran que esta legislación es escasa en cuanto a la efectiva protección de las fieras de circos y que sólo se centra en la parte sanitaria. Por ello, cifran todas sus esperanzas en el proyecto de ley que lentamente se tramita en el Congreso.
Patricia Cocas afirma que la iniciativa contiene una serie de disposiciones para proteger a los animales de circo, como definir claramente y ampliar el concepto de maltrato animal y su condena. Y parte de ese maltrato pasa –en el caso de los circos de menores recursos- por la alimentación, falta de espacios y poca mantención, que sólo aumenta el peligro hacia el público.

ALIMENTACION
Y acá aparece uno de los principales dardos dirigidos a los circos: la alimentación de los animales. “Los circos pequeños tienen muy pocos recursos y no cuentan con las condiciones para mantener a estos animales como corresponde. Es sumamente caro mantener a leones, primates, osos”, sostiene Cocas.
Al interior del Ringlins afirman que Giovanka y sus compañeros consumen 15 kilos diarios de carne cada uno. “En carnicerías compramos la carne más barata, también comen pollo”, asegura uno de los encargados de cuidarlos.
Sobre el mito que cada vez que llega un circo desaparecen perros y gatos para alimentar a las fieras, la misma fuente afirma que sólo son historias urbanas y que existe el riesgo de enfermedad para los leones si llegaran a consumir ese tipo de carne.
Pero Pamela Sepúlveda sostiene que no es así y que en Coproba han recibido denuncias formales por el desaparecimiento de mascotas en las cercanías de circos, especialmente los que se ubican en el sector norte de Antofagasta.
“En diciembre un circo se instaló cerca de la Feria Las Pulgas, y varios vecinos de ese sector llegaron hasta nuestras oficinas para denunciar la desaparición de animales. No sólo los perros vagos caen, aunque ésos son más despiertos y se arrancan, sino que los más perjudicados son los mansitos”, relata.

SIN ANIMALES
Ante esta realidad, los defensores de la vida animal han iniciado una cruzada para terminar con el “uso y abuso” de las distintas especies en los circos, de manera de imitar lo que ocurre con los grandes espectáculos itinerantes del mundo (Cirque du Soleil, Circo de Oz, Circo New Pickle Family y Cirque D'Hiver), donde la tendencia es no usar animales. Incluso países como Alemania prohíben esta práctica.
Una de las campañas más fuerte en este sentido es “Circo sin animales” (www.circosinanimales.cl), que comenzó este año y actualmente está en un proceso de difusión. Su gran objetivo es recaudar fondos para crear un centro de rehabilitación de animales para luego devolverlos a su hábitat natural.
Cristian Apiolaza, presidente de Coalición por los Derechos Animales y coordinador de la campaña, afirma que la iniciativa –que actualmente se concentra en Santiago pero que se extiende a regiones- busca llevar a la acción el malestar generalizado por el drama de las fieras.
“Todos sabemos lo que pasa en los circos, para nadie es un secreto que los animales son mal alimentados, no tienen espacios y sufren en los entrenamientos. Entonces es hora de pasar a la acción y por eso llamamos a la gente a no ir a los circos. También trabajamos en implementar un lugar donde recibir a los animales de los circos y luego enviarlos de vuelta a su origen”, dice Apiolaza.
Desde Pro Animal Chile, Patricia Cocas sostiene que en nuestro país no se respeta para nada los derechos animales, que sí existen y están consagrados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo de la Educación, la Ciencia y Cultura (Unesco).
“Todos los animales de los circos están sometidos a condiciones malísimas. Las jaulas son pequeñísimas, los transportan por todo el país a temperaturas extremas y son sometidos constantemente a estrés y sufrimiento”, argumenta Cocas.
“Los entrenamientos son crueles, porque estos animales no hacen sus gracias porque les gusta o saben hacerlo, sino porque son entrenados para ello y lamentablemente en base de castigos, golpes, látigos y picanas eléctricas”, agrega.
Y, a modo de lección, dice que cuando los movimientos de animal son repetitivos, tienen conductas neuróticas, oscilaciones, vueltas en su jaula, agitación y mordisqueo de los barrotes, “es porque derechamente están enfermos y estresados”. Es decir, casi todos.
Esta es la silenciosa y dramática vida de los “artistas tristes” del circo, ésos que no tienen derecho a quejarse.

2 Comments:

At 1:06 p. m., Blogger dolivares said...

me parece patetico del abuso animal, y que los circos salgan con sus argumentos baratos sobre la buena alimentación que los animales mantienen.

Los circos no deben usar y abusar de los animales, ya que estos son seres vivos (los más cercanos a nosotros) y el maltrato en ninguno de los casos es argumentable.

A la abolición de los circos sin animales, a la abolición de la risas que se producen x el maltrato animal en el los circos.

Seamos concientes y respetemos.
¡CIRCOS SÍ, PERO SIN ANIMALES!

 
At 2:14 p. m., Anonymous Anónimo said...

Buenas Tardes
Te dejo este comentario desde Madrid España.
NO A LOS CRICOS CON ANIMALES, aqui en España mas concreto en Madrid hay varias organizaciones que realizan constantemente manifestaciones en contra de los circos, me alegra saber que en otros lugares del mundo tambien se lucha.
Saludos Estefania

 

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